domingo, 12 de noviembre de 2017

Dublín

La última parada de nuestro viaje Irlanda fue la capital Dublín. Como solo disponíamos de un día nos fuimos directos a pasear por la zona más concurrida de la ciudad: El Temple Bar. Este barrio coge el nombre del famoso pub. Ir a Dublín significa perderse por las calles y pubs de esta zona y disfrutar del ambiente. La tarde la dedicamos a otra visita obligada si viajas a la capital irlandesa: el museo de Guinness, la cerveza más famosa  y símbolo  del país.

Gustavo, Mario y David ante la catedral de Dublín
En la entrada del Temple Bar

Pidiendo una pinta para toda la familia



Brindando con una Guinness negra
Paseando por el Temple Bar
A punto de entrar en el museo Guinness
Probando diferentes tipos de cerveza
Mario y David
David en la tienda del museo
Las buenas cosas llegan a aquellos que saben esperar

Galway y la abadía de Kylemore

Tras disfrutar de la espectacularidad de los acatntilados nos pusimos en marcha hacia Galway y nuestra siguiente etapa: la abadía de Kylemore.


En el camino hacia la abadía nos paramos en uno de los puntos más turísticos de Irlanda para los amantes al cine: el pueblo de Cong, donde se rodó la película "El hombre tranquilo". Allí puedes visitar el pub "Pat Cohan" y una casa museo con recuerdos del rodaje.

Gustavo ante el famooso Pat Cohan pub

John Wayne y Maureen O'Hara en una de las escenas más famosas
Tomando una pinta en Cong
Tras dejar Cong nos pusimos en marcha hacia la abadía de Kylemore. Esta abadía se encuentra junto a un hermoso lago y se construyó originalmente como una vivienda familiar para Mitchell Henry en 1871. Luego se convirtió en una abadía cuando la compraron las monjas que huían de Bélgica durante la Primera Guerra Mundial. Es muy recomendable hacer ruta alrededor del lago y visitar sus invernaderos.

Mario, Rosa y David ante la abadía de Kylemore
Mirador del lago de Kylemore
Rosa en la pequeña iglesia de la abadía

La abadía al fondo

El lago y las montañas de Kylemore

La piedra de los deseos

En los jardines de la abadía
De vuelta al hotel fuimos a pasear por las calles de Galway. Entre sus concurridas y animadas calles nos pudimos tomar una cerveza en el "Kings Head", el pub más antiguo de Irlanda.

En las calles de Galway

Entrada del Kings Head

Castillo de Blarney y los acantilados de Moher

Siguiente parada: Castillo de Blarney en Cork y los famosos acantilados de Moher.



El Castillo de Blarney es una fortaleza medieval situada en la localidad de Blarney, cerca de Cork, en Irlanda, en la ribera del río Martin. El castillo fue fundado a principios del siglo XIII y posteriormente reconstruido por Dermot McCarthy, rey de Munster. 

Está parcialmente destruido quedando la torre del homenaje y algunas habitaciones. En la parte superior se encuentra la piedra de la elocuencia. Los visitantes deben besar la piedra por la parte de abajo estando suspendido en el vacío y obtendrán el don de la elocuencia. Aparte de visitar la piedra de la eloocuencia también es muy recomendable ver el jardín de las plantas venenosas (donde se recomienda no tocsa ni oler nada) y el de los duendes, donde se puede pedir un deseo caminando hacia atrás una escaleras. 

Mario y David ante el torreón del castillo de Blarney


Instantanea familiar








Ante la Blarney House. Situada en el interior del parque

En el jardín de las plantas venenosas
Caminando hacia atrás en la escalera de los deseos
En la entrada del jardín de los duendes
Los jardines de Blarney
La casa de las brujas

Tras comer en ell restaurante del castillo de Blarney nos pusimos rumbo a los acantilados de Moher. Sin duda la atracción más famosa y espectacular de Irlanda. Ya es un espectáculo recorrer el camino a los acantilados y disfrutar del paisaje, pero al llegar al aparcamiento de los acantilados compruebas que lo que vas a ver no tiene parangón. Ni siquiera el fuerte viento nos impidió disfrutar de la ruta a través del borde de los acantilados.

Foto de familia con los acantilados el fondo

Mario
Rosa

Comenzando la ruta

Rosa y Gustavo

El fuerte frío y viento no impidió que nos atreviésemos a acercarnos a los acantilados


Mario ante la cueva de los piratas

viernes, 13 de octubre de 2017

Killarney y el anillo de Kerry

Nuestra siguiente ruta fueron en realidad dos, ya que decidimos aunar en un solo viaje el deseo de visitar Irlanda y Escocia. La primera parte del viaje la realizamos visitando el centro y sur de Irlanda, siendo nuestra primera parada la ciudad de Killarney.


Killarney es una de las ciudades más turísticas de toda Irlanda. Es el segundo lugar de mayor afluencia de turistas de Irlanda, sólo superado por Dublín. Se encuentra en el Condado de Kerry, al suroeste del país. Es muy recomendable visitar la ciudad de Killarney y su maravilloso Parque Nacional. En el Quinlan's Sea Food se pueden comer los fish and chips más deliciosos del país.
Rosa y David pasenado por las calles de Killarney
Parque de Killarney
A punto de entrar a cenar en el mejor restaurante de fish and chips de Irlanda
Gustavo y Rosa en la calle central de Killarney

Escuchando música mientras tomamos una cerveza en un taberna



Rosa, Mario y David ante el castillo de Killarney
Una vez en Killarney, hay que visitar el famoso Anillo de Kerry. Éste es un circuito circular de 179, siendo Killarney uno de sus puntos de partida tradicionales. La ruta es perfecta para ir en coche, pero aquellos que tengan una disposición más enérgica tendrán ocasión de gozar de las espectaculares vistas de Kerry occidental montados en bicicleta o a pie.

Anillo de Kerry: Entrada a la isla de Valentia

De ruta por la isla de Valentia


Parando a comer en una taberna situada en el anillo de Kerry


El Ladies view del anillo de Kerry
Mario en el Ladies view

Entrada destacada

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